Celso y Manolo… esperábamos más…

Tasca Celso y Manolo, Calle Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Me encanta que de vez en cuando me lleven a sitios que no conozco ya que si no fuera de esta manera posiblemente no los conocería. Cada vez que ocurre me siento como un niño pequeño el día de reyes, emocionado y con expectativas de que va a ser un sitio y una comida estupenda, pero a veces ocurre totalmente lo opuesto a lo que esperamos.

celso y manolo 3Tasca Celso y Manolo @ C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Adentrándonos en la zona de chueca en Madrid, donde varios restaurantes brillan por su calidad y sus precios populares, nos encontramos con un establecimiento precioso y curioso. Desde fuera solo puedes entrever el nombre y un poco la carta, pero si vas por la acera equivocada posiblemente ni te fijes.

celso y manoloDetalle de barra @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una vez dentro su inmensa barra de mármol te da la bienvenida y te invita a sentarte y tomarte un vermut en ella. La verdad que hasta el momento la visita prometía bastante. Una barra repleta de vasos de Martini preparados para todos aquellos que quisieran tomarse un vermut y disfrutar del espacio y ambiente tal y como lo hacían en los 50, con una música espectacular e ideal para la ocasión. A nuestra llegada solo éramos 3 parejas en la barra y nadie en las mesitas, cosa que nos invitó a querer sentarnos en una mesa y tantear un poco la carta. Desgraciadamente como en esta ocasión era una sorpresa todo lo que iba a degustar, mi acompañante no me dejó ojearla hasta que no terminamos de comer.

celso y manoloVermut @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Para empezar nos pedimos un vermut y un refresco. El vermut la verdad que estaba espectacular, preparado con cariño y con un sabor a los auténticos Martini de los años atrás que enamora.
A lo que comida se refiere solo pedimos tres platos, y menos mal…
El primero fue una “Tortilla de Bacalao” 6.50€, que quienes nos leéis más a menudo sabéis que es uno de nuestros pescados preferidos y lo degustamos en cada ocasión que tenemos. La tortilla era básicamente bacalao y huevo, sin más, ni cebolla ni nada por el estilo que le pudiera dar un toque diferente. De sabor era igual que una tortilla a la francesa con el toque del bacalao en alguna ocasión y con el regustillo del huevo quemado, ya que en una de las caras se pasaron de cocción.

celso y manolo 30Tortilla de Bacalao @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una de las cosas que me extrañó fueron los tiempos que necesitaron para sacar los platos. La tortilla tardó unos 10 minutos en sacarla, cosa que nos extrañó ya que éramos los únicos clientes pidiendo comida en ese momento. Hasta que no terminamos la tortilla y pasaron otros 5 minutos no nos sacaron la segunda elección. Comento esta situación más que nada porque sus raciones no es que sean de lo más grande, son más bien limitadas por el precio que tienen.

celso y manolo 26Atún Rojo de Zahara con Foie @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

La segunda elección llego a la mesa con bengalas y confeti por nuestra parte, ya que en teoría era el plato por el que me habían acercado a visitar Celso y Manolo, “Atún Rojo de Zahara con Foie” 20.50€. Un platito bastante pequeño con un trozo de atún de unos 100 gramos coronado con una suculenta ración de foie y acompañado de unas pocas patatas fritas de churrero artesanas. El atún que era el elemento principal pasó a ser el tercer elemento, ya que el foie y las patatas le daban mil vueltas. El atún tenía en casi toda su superficie unas betas como si de un entrecot de mala calidad se tratara que dificultaban su consumo. La verdad que esperaba un producto excelente por el precio al que nos lo vendieron.

celso y manolo 21Taquitos de Chuletón @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una vez terminado el atún y pasados unos minutos para no perder la costumbre de hacernos esperar llegó el tercer y último plato, “Taquitos de Chuletón” 9.75€. La carne con un sabor bastante bueno tenía una dificultad, le ocurría lo mismo que al atún, estaba lleno de betas que dificultaban su consumo y se quedaba en la boca dando vueltas ya que tragarlo era complicado.
Para la comida nos pedimos una copita de “Viña Real” que creímos que era lo más adiente para estos platos, aromas intensos a frutas maduras complementados con sutiles notas de maderas finas de roble.

celso y manolo 12Los toritos de la pared @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

El establecimiento es estupendo, la música absolutamente genial, el servicio un poco lento pero muy agradables, los productos no corresponden a la calidad que esperas y los precios de los productos por esta razón estan desorbitadamente fuera de lugar a la alza.
Supongo que en alguna otra ocasión me dejaré caer otra vez por este lugar, ya que habré sido el cliente con más mala suerte de ese día y seguro que todo saldrá muchísimo mejor.

(Una visita sobre preciada con dos bebidas alcohólicas, dos refrescos y tres tapas… 53.09€ )

“Malvenidos” a Casa Montaña…

Casa Montaña, C/ Josep Benlliure nº69, Valencia.

Varias son las veces que hemos visitado este lugar y varias son las veces que hemos dicho de no regresar. Pero por una cosa u otra cuando tenemos que enseñar gastronómicamente Valencia terminamos entrando aquí. La cosa es muy simple, el local es un clásico, la calidad de la comida y los vinos es buenísima, pero el servicio es de los más altivo, desagradable y antipático. No hablamos por todos los que trabajan en tal lugar, sino sólo una persona en concreto que ya lleva años trabajando ahí y parece ser que la antipatía es lo que rige en su manera de servir. Suerte tienen que el turismo se deja caer y que más de uno no entiende español, porque si no otro gallo cantaría. Lo peor de todo es que siempre que vamos esta ella…

thumb_IMG_9588_1024 3Casa Montaña @ C/ Josep Benlliure nº69, Valencia.

En esta visita y después de ver que esta persona sigue atendiendo igual a todo el que se atreva a intentar disfrutar de un buen y relajado momento decidimos pedir dos cositas y marchar. Lástima ya que íbamos con ganas de catar todo lo posible y disfrutar de lo lindo, pero que le vamos a hacer.

Solo entrar nos acercamos a una esquina para no molestar a nadie, ya que íbamos con un bebe, podíamos dejar nuestras pertenencias encima de un taburete y sin penalizar el paso ni el trabajo a nadie.

thumb_IMG_9589_1024Barra @ Casa Montaña, C/ Josep Benlliure nº69, Valencia.

Pasados ya unos minutos y sin nadie que se acercara atendernos, nos dirigimos a la barra a pedir alguna cosa de beber y así saciar un poco la sed mientras terminábamos de decidir que picar. Y como no hizo la aparición estelar nuestra camarera del día con su simpatía desbordada y exagerada con el comentario de rigor… “Perdona, ves a tu mesa que ahora cuando atienda a la otra mesa te tomare nota”… toma ya. A todo esto os aseguro que el tono no era nada amigable.

Como mi media naranja en crímenes gastronómicos era la nueva en esta visita, decidimos quedarnos y picar un par de cosas mientras ojeaba las barricas de vino y otras cosas curiosas del local.

Cuando decidió atendernos, y después de decirnos que las chaquetas no podían estar en los taburetes, obligándonos a colgarlas de unos ganchos debajo de las mesas donde las chaquetas descansan tocando el suelo, le pedimos 4 vermuts.

Una vez servidos los vermuts y con las ideas claras de que nos íbamos a ir a comer a otro lugar nos pedimos un par de cosillas para picar, unos “michirones” 5,75€ y unas anchoas 2,80€ la unidad.

thumb_IMG_9595_1024 3Michirones @ Casa Montaña, C7 Josep Benlliure nº69, Valencia.

Los “michirones” o más conocidos como habas, estaban riquísimos. Varios dirán que no son nada del otro mundo, unas habas hervidas y punto. Pero para los amantes de dicho producto, el sabor es esencial y el punto de cocción elemental. Y este plato reúne ambos.

thumb_IMG_9602_1024 2Anchoas @ Casa Montaña, C/ Josep Benlliure nº69, Valencia.

Y las anchoas, bien buenas que estaban. Bañadas en aove y en su punto correcto de sal con una textura cremosa saciaron nuestras ganas del picoteo. Viva las anchoas de Santoña.

Hay que decir que las veces que hemos estado dentro en el restaurante todo ha salido redondo, pero las veces que hemos estado en la zona de la taberna, ha sido un accidente a lo que servicio se refiere.
Uno de esos locales que seguirán igual porque el trato al cliente es lo de menos ya que el turismo se asegura de que no tengan esta preocupación. Y si la razón no es ésta, la verdad que ya es lo de menos, porque esta vez sí que es la última de verdad.

(Una experiencia para olvidar unos 22.00€ )