Un poco de comida callejera o “Street Food” de Tailandia…

Bangkok y Phuket.

Una de las cosas que más nos han sorprendido de Tailandia son los precios abusivos de cualquier tipo de comida en los restaurantes y en los hoteles, por ésta razón casi todo el mundo terminamos comiendo en algún lugar de la calle donde encuentras varias casetas de comida callejera sin importarnos en ningún aspecto la calidad ni la sanidad. Por el simple hecho de estar de vacaciones nos quitamos los tapujos sobre estos aspectos y nos convencemos que es algo muy normal o exótico y que debemos hacerlo. Hasta cierto punto creo que hacemos bien, ya que a veces estamos sumergidos en tonterías excesivas que han hecho que sea pecado comer cualquier cosa que no tenga fecha de caducidad, pero tampoco hay que confiarse y dejarse llevar por la emoción y comer cualquier cosa.

IMG_0944Dulces de arroz variados @ Cina Town, Bangkok, Tailandia.

A nuestra llegada a Bangkok esperábamos encontrar todo tipo de comidas exóticas esperando en cada esquina, pero lo primero que vimos fue una cervecería irlandesa con costillas asadas y hamburguesas. Esa misma noche teníamos mesa reservada en uno de los mejores restaurantes de Asia así que no nos preocupamos mucho qué comer y dónde.

IMG_0904Hong Kong Noodles @ China Town, Bangkok, Tailandia.

A la mañana siguiente después de un desayuno de hotel con el típico continental, japonés, chino, árabe y algún que otro estilo culinario más, nos adentramos por las calles de Bangkok para ver qué podíamos degustar. Sin saberlo terminamos en la zona más comercial de Bangkok, donde varios centros comerciales con sus grandes marcas y luces de todos los colores intentan sonsacar a quienes se atreven a entrar, tres veces más del precio original de cualquier producto que quieran comprar.
Evidentemente dentro de cualquier centro comercial encontrarás varios puntos de venta con una oferta muy variada, pero como ya he dicho, cuando vas de vacaciones vas a lo Rambo, sin miedo.

IMG_0398Bollitos al vapor variados @ Bangkok, Tailandia.

Paseamos por los alrededores hasta encontrar un sitio donde hacen bollitos al vapor rellenos de carnes varias y algún que otro dulce. Nos pedimos uno de carne de “Pulled Pork” y otro de “Pollo con Crema de Kimchi y Mahonesa de Cacahuete”, ambos bastante ricos y con un toque de picante de escándalo. No superaron los 3.00 €, cosa que lo hace caro por lo que recibimos, pero íbamos por el buen camino.

IMG_0420Brochetas variadas a la barbacoa @ Bangkok, Tailandia.

Después de dar alguna que otra vuelta más terminamos comiendo algunos que otros alimentos que en alguno de los casos no teníamos ni idea de lo que eran. Unos fueron unas “brochetas de cerdo con salsa barbacoa” que estaban de escándalo por unos 30 céntimos, unos “huevos de codorniz rebozados” también por unos 30 céntimos y unas “bolas de masa rellenas de gambas, queso, jamón york y algo más cubierto con alguitas y un par de salsas” por unos 2.00€. La verdad que la experiencia no estuvo nada mal, pero no era todavía lo que queríamos encontrar, queríamos algo más callejero, algo más peligroso a lo que calidad y sanidad representan.

IMG_0432Brocheta de huevos de codorniz rebozados con salsa de miel @ Bangkok, Tailandia.

La mañana siguiente nos adentramos al barrio chino de Bangkok, ya que por lo visto sería el lugar que realmente estábamos buscando y donde realmente podríamos disfrutar de lo lindo a lo que comida callejera representa. Y menos mal que tomamos la decisión de acercarnos a este barrio…

IMG_0438“Takoza” bolitas rellenas variadas @ Bangkok, Tailandia.

Calles repletas de gente sin espacio alguno, con los coches pasando entre nosotros, paradas de comida por todos los lugares imaginables e inimaginables, olores rancios, olores agradables, un sinfín de sensaciones a cada paso que dábamos.

IMG_0986Dulces variados estilo crepes con cremas y salchichas @ Bangkok, Tailandia.

Comimos en varios puestos, donde disfrutamos de varias especialidades saladas, dulces y donde el precio máximo no supera los 30 céntimos y donde comimos varios platos con bebidas incluidas por menos de 3.00€ los dos. Lo primero que nos pasó por la cabeza después de ver como tenían la comida amontonada en medio de callejones y donde lavaban los platos con agua básicamente fétida, fue cuanto tardaríamos en visitar un lavabo y seguidamente un hospital. Ese momento nunca llegó. Fue una experiencia de lo más satisfactoria y especial, donde pudimos disfrutar de lo lindo de todo lo que pudimos ingerir y de la experiencia de visitar dichos callejones.

IMG_1144El mejor Pad Thai callejero de Bangkok @ China Town, Bangkok, Tailandia.

El recuerdo que nos hemos traído de Bangkok no son los “Tuk Tuk” ni ninguna comida en especial, sino que el olor a cloaca que se despliega por toda la ciudad y que parece ser que a nadie le importa.
A la mañana siguiente salimos hacia el Benidorm de Tailandia, donde te crees que vas a vivir de maravilla por muy poco dinero, pero realmente te encuentras precios de lujo para cosas que en realidad pagarías diez veces menos. En nuestro hotel teníamos alojamiento y desayuno y menos mal. Menos mal porque un desayuno costaba ni más ni menos que unos 30.00€, tal y como lo leéis. Nuestro hotelazo cobraba por un desayuno unos 30.00€ y lo más fuerte es que estaba lleno a rebosar a diario. Vistos los precios os podéis imaginar lo que cobrarían por una comida o una cena, nosotros no nos la jugamos.

IMG_1329Pad Thai callejero @ Phuket, Tailandia.

Cada noche salíamos a cenar a unas paradas estilo feria que estaban a unos 10 minutos andando y donde podías disfrutar de los platos más tradicionales como el “Pad Thai” que no superaba los 5.00€ por ración, o mariscos y pescados varios a precios reales y sin el abuso y extorsión de los restaurantes o los hoteles.

IMG_1344Calamar a la BBQ callejero @ Phuket, Tailandia.

Aun así y evidentemente, te cobran un poco más de lo normal ya que tienen que aprovechar un poco el tirón de los turistas. Durante todas las noches que comimos en estas carpas, ninguna de nuestras cenas supero los 30.00€ para los dos, cosa que nos ayudó a gastar un poco menos de lo que ya estábamos gastando. Disfrutamos de calamar, gambones de película y de una variedad de fideos innombrable, todo cocinado a la barbacoa y al momento, sin nada preparado con anterioridad.

IMG_1688Gambones recién sacados de la pecera y cocinados a la BBQ en la calle @ Phuket, Tailandia.

La última noche quisimos darnos un capricho y cenar en un restaurante enfocado a turistas donde servían vino y así disfrutar de un par de vasos mientras cenábamos, la cerveza de todos los días empezaba a agobiarnos ya. Qué equivocación tan grande que hicimos. Pecamos de turistas y nos tomaron el pelo como a turistas. De principio a fin una desgracia tras otra. Para empezar nos dieron una mesa donde no se veía ni la carta porque según ellos se acababa de fundir la bombilla, evidentemente pedimos un cambio inmediato a una mesa decente.

IMG_1593-2Detalle restaurante callejero @ Phuket, Bangkok, Tailandia.

Al tomarnos nota especificamos entrantes y segundos, cosa que pareció ser un problema ya que hicieron lo que quisieron. Nos trajeron uno de los segundos sin haber recibido el vino para abrir el estómago, sin haber visto los entrantes, lo más divertido, seguidamente nos trajeron la cuenta. Vamos a ver… ¿te pido una cena completa y me traes un plato y la cuenta? Al menos dame la oportunidad de tomar un sorbo de vino. Al comentar nuestro problema pareció que todo podía empezar a salir bien, pues no. Nos trajeron el vino, cosa que a lo mejor después de probarlo podríamos haber evitado; nos trajeron uno de los entrantes y hasta que no terminamos y comentamos con nuestra camarera que faltaba otro, no se dignaron a sacarlo; sacaron uno de los platos principales, y a los 10 minutos sacaron el segundo, con un pequeño detalle… era el mismo que nos habían sacado hacía más de media hora cuando se equivocaron y nos sacaron un plato y la factura. Una experiencia de lo mas amarga posible en nuestra última noche de vacaciones.

IMG_1328El equipo de “De Restaurantes RC” disfrutando de lo lindo @ Phuket, Tailandia.

El viaje en sí ha sido una experiencia de lo más increíble. Hemos cenado en tres de los mejores restaurantes del mundo, “Gaggan”, “Aziamendi” y “Nahm”. Hemos comido en las calles más sórdidas de Bangkok rodeado de todo tipo de gente y pequeños animales. Hemos comido en carpas, mariscos, pescados y otras maravillas culinarias. No hay que olvidar los templos que hemos visitado, islas, playas, cuevas,… pero lo mejor de todo y lo que hicimos con más agonía de todo, fue el llegar al aeropuerto de Bangkok y gastarnos 30.00€ con un par de hamburguesas grasientas con sus patatas fritas y mil salsas.

A quien le guste Benidorm le gustará el Sur de Tailandia… la próxima vez nos vamos al Norte, con todo el respeto y admiración.

Todo recién nacido tiene que aprender a caminar antes de echar a correr… Mi Kitxen ( La Kitxen no hace mucho )

Mi Kitxen, C/ Hartzenbush nº8, Madrid.

Por las redes sociales siempre te enteras de nuevas aperturas y nuevos conceptos que parecen bastante interesantes. Me encanta conocer este tipo de negocios porque así veo como se han organizado y cojo algunas ideas de cómo hacerlo en futuros proyectos. Para ponernos en antecedentes, uno de mis trabajos es la coordinación de nuevas aperturas y funcionamiento de nuevos restaurantes. En mi espalda hay una gran cantidad de aperturas en los últimos 15 años repartidas por Canadá, Irlanda, el Reino Unido y España, por lo que un poquito sé donde piso.
Nos hemos entablado en los últimos años a abrir restaurantes decorados con muebles del rastro, con luces emulando épocas de los años 20, con camareros más de escaparate de H & M y propietarios más de postureo de que los vean y presuman del restaurante tan molón que han abierto que dedicados al negocio en sí. Un restaurante sea como sea necesita mucha dedicación, sacrificio y entrega a los comensales que son los que van a terminar pagando las letras del banco del negocio.

Por la zona de Bilbao en Madrid han abierto varios locales, pero del que hablaremos hoy es “Mi Kitxen” situado en la calle Hartzenbusch numero 8. Una entrada pequeña y rodeado de locales de toda la vida hacen difícil que sepas de que se trata, ya que la iluminación y la carta muy poco visible no deja ver más allá.

IMG_7989“Mi Kitxen” @ C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Reservamos mesa temprano, para estar más tranquilos y como siempre digo, poder disfrutar de toda la experiencia al máximo. Al llegar había un grupo de chicas tomando algo en la barra mientras hacían tiempo para pasar a la sala interior donde tenían la mesa. Estaban celebrando algo, o simplemente pasándolo en grande ya que se demostraba con los chillidos y risas altas que resonaban en la pequeña sala donde nos sentamos. Gracias a dios pasaron a cenar a la sala de dentro donde quedaban apartadas de nosotros y podíamos disfrutar de la velada.

IMG_7997“Mi Kitxen” @ C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Para empezar nos pedimos una botella de vino de la zona recomendada por el encargado del local. Una botella de “Velarde Crianza” de D.O. Madrid que al empezarlo parecía más fuerte de lo que nos pareció al terminarlo. Curiosa selección para los platos que nos pedimos, pero muy agradable al paladar y con un par.

IMG_7994“Velarde Crianza D.O. Madrid” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Para los segundos lo teníamos claro antes de venir, ya que todo el mundo que habla de ellos recomendaba dos platos, el “Pad Thai” y el “Nasi Goreng”. Dos platos a los que estamos muy familiarizados gracias a nuestra gran amiga tailandesa y su marido escocés que regentan el restaurante “Siam Thani” de Edimburgo. Durante 8 años de nuestras vidas nos alimentaron con lo mejor de Tailandia e Indonesia. Los entrantes fueron un poco por intuición y eliminación de los otros competidores que no nos atrajeron mucho.
La primera elección fue “Kwek Kwek” ( 4.00 € ), huevos de codorniz rebozados con “Tempura” a lo “gamba gabardina” pero de colores diferentes, y pinchados con un palo para comerlos estilo piruleta, servido en un nido de fideos fritos de arroz y con dos cuenquitos de salsas diferentes. La verdad que muy original y atractivo a la vista. Al paladar divertido solo con la salsa de “Sweet Chilli”, ya que la otra salsa carecía de un sabor más potente y era demasiada líquida para adherirse al rebozado.

IMG_8005“Kwek Kwek” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

El segundo entrante el “Yakitori de Pollo” ( 6.00 € ), nos decepcionó un poco. Unas brochetas de pollo marinadas con “Salsa Teriyaki” y rebozadas con sésamo, servidas con un poco de ensalada mixta básica que no daban la altura del precio al que lo venden. No me entendáis mal, el pollo estaba bien cocinado y tierno, pero los huevos mas baratos y con una elaboración y presentación más elegantes eran 2.00 € menos.

IMG_8010“Yakitori de Pollo” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Empezando con los segundos, el primero a llegar fue el “Pad Thai”. La presentación bastante cercana a la que siempre estamos acostumbrados, pero con la falta de cebollino chino tierno en vez de los ajos tiernos, el chilli por encima y granos de maíz… ¿maíz? Dejando estos pequeños e insignificantes detalles, hay que decir que el plato está muy logrado y el sabor de boca es espectacular. Lo que me confunde es el precio otra vez, 10.00 €. Solo 4.00 € más que las brochetas de pollo de entrante, pero con 20 veces más producto y elaboración.

IMG_8029“Pad Thai” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

El “Nasi Goreng” la verdad que no esperaba que estuviera tan rico. El arroz en su punto, y toda la combinación muy bien lograda con un sabor dulce e intenso que te rodea el paladar y no deja escapar ni una papila, encima ocurre lo mismo con el precio, solo 9.50 €.

IMG_8018“Nasi Goreng” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Ambos platos nos dejaron una sensación en el paladar como si se hubieran cocinado con aceite de oliva, ya fuera el huevo frito o las gambas. Exactamente no lo tenemos claro, pero nos extraña encontrar dicho condimento en este tipo de cocina.
De postres queríamos algo con el factor “guau” que tanto nos gusta, pero no lo encontramos en esta ocasión. Nos pedimos “Katsu de Plátano”, plátano rebozado y servido con un cuenquito de miel. El plátano insípido, el rebozado igual y la miel demasiado fuerte.

IMG_8038“Katsu de Plátano” @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

El plátano se podría endulzar un poco antes de rebozarlo, el rebozado hacerlo con cereales que le dan otra textura y utilizar una miel mucho más suave de sabor servido con un poco de arroz con leche de coco harían de este postre un posible estrella del lugar, pero solo es mi opinión.
La visita fue agradable pero la experiencia insuficiente. Se nota la inexperiencia y poco rodaje de todo en general. La luz demasiado tenue en todo el local dificulta la lectura de la carta que está hecha de un sobre de toda la vida color marrón y se difumina con la iluminación.

IMG_7990Detalle de la carta @ Mi Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

La presencia de los amigos de los titulares del restaurante hacía sentir un vacío en los demás comensales que buscábamos la atención de ellos para al menos despedirnos y darles las gracias.
Aunque hay varios puntos a mejorar, hay que decir que se les ve entusiasmados con el proyecto y que estoy seguro que si volvemos a visitarlos en unos meses las mejoras serán substanciales y el auge de la apertura y visitas de sus conocidos habrá parado un poco y la atención será más ligera.

Un establecimiento más entonado a Malasaña que a esta zona pero que a lo mejor es el cambio que necesita el barrio.

( Cena con dos entrantes, dos segundos, un postre y una botella de vino Tempranillo sí o sí ya que no hay otra elección, 54.00 € )