Te dejan entrar aunque no te la sepas… La Contraseña.

La Contraseña.

Todos los enamorados de la gastronomía madrileña han pasado o conocen la calle Ponzano. En esta calle nos encontramos gran variedad de establecimientos desde los más castizos a los más modernos y con una diversidad suficiente para enamorar a todos. Nosotros hemos tenido la gran suerte de conocer y repetir en varios de estos establecimientos, pero con la gran desgracia de no haber pisado el que posiblemente nos ha gustado más de todos hasta hace poco. Unas dos semanas atrás nos invitaron a un evento que se celebraba en este restaurante, del que salimos mucho más que encantados y donde nos prometimos que teníamos que regresar lo antes posible y realizar una visita por todo lo alto. Lo bueno dicen que siempre se hace esperar…¿no?

Situado en el numero 6 de la calle Ponzano nos encontramos con el restaurante La Contraseña. Un restaurante moderno y a la última con todas las tendencias arquitectónicas donde la gastronomía se fusiona con clásicos y modernos a la vez. El establecimiento tiene varios niveles o ambientes donde poder disfrutar desde una caña en la parte delantera de todo, pasando por una terraza interior donde relajarte comiendo una exquisitez o subirte a la terraza interior al Gin Bar para que la barman de la casa te prepare uno de sus cócteles espectaculares, entre otros espacios diferentes que a lo mejor os contamos en estas líneas.

thumb_IMG_3017_1024La Contraseña @ Calle Ponzano nº6, Madrid.

Cuando llegamos para cenar ya nos esperaban con una mesa para dos justamente en uno de los ambientes más acogedores donde la decoración te hace sentir como en el comedor de casa donde puedes observar todas las zonas y disfrutar de todo lo que ocurre, cosa que es nuestro vicio ya que así vemos como se va moviendo todo y a qué nivel de acción nos enfrentamos. Dejándonos un tiempo para respirar nos ofrecieron bebidas y nos recomendaron algunos platos a los que podríamos atacar, hasta que subió de la cocina Victor Soto cocinero de La Contraseña y nos dejamos llevar por lo que él nos quiso obsequiar.

thumb_IMG_3022_1024Alcachofas de Temporada @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

No pasó mucho tiempo cuando a la mesa llego el primer entrante, “Alcachofas de Temporada” 9,50€. Unas alcachofas con caldo de ave y jamón muy ideales para el frío al que nos enfrentamos tal noche. Somos unos amantes de las alcachofas y podemos asegurar que hemos catado ya dos versiones diferentes en La Contraseña que nos han enamorado.

thumb_IMG_3029_1024Ceviche de Chicharro Amarillo con Helado de Mandarina @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

Terminados y con muchas ganas de más nos sorprendieron de nuevo con un “platazo» peruano, “Ceviche de Chicharro Amarillo con Helado de Mandarina” 16,50€… sin comentarios. Fresco, suave, y una cantidad muy generosa para ser un entrante. Un ceviche estupendo para todos los que amamos este plato tradicional pero que Victor le ha sabido dar su toque personal que gustará a sus amantes.

thumb_IMG_3035_1024Rigatoni con Trufa Negra @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

Cuando el ceviche no era más que una mancha de lo que había sido en nuestro plato, apareció un plato con un condimento de temporada que perfuma a todo aquello que toca… “Rigatoni con Trufa Negra” fuera de carta. En mis años de cocinero en restaurantes italianos aprendí a cocinar y preparar la pasta hasta su punto perfecto para que hagas lo que hagas no se pase, rompa o sature de salsa, este plato lo tenía todo, se sale. Mojamos pan de lo lindo.

Llegados a este punto creíamos que la experiencia había terminado y la verdad que estábamos super contentos con todo, pero no, todavía quedaba la sorpresa de la noche.

thumb_IMG_3052_1024Jarrete de Cordero en su Jugo con Puréd e Patata @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

“Jarrete de Cordero en su Jugo con Puré de Patata” 23,00€, un plato que teníamos abandonado desde hacía mucho tiempo y que fue uno de nuestros vicios en Irlanda mientras vivimos en ese estupendo país. El cordero se desmigaba con tal facilidad que limpiar el hueso era juego de niños. El puré de patatas espeso, suave y con un sabor agradable combinando con los jugos del cordero dinamitaban la experiencia por todo lo alto.

thumb_IMG_3068_1024Torrijas con Crema de Cardamomo @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

Con cara pavos y lamiendo la cuchara nos quitaron el plato donde el jarrete estaba para cambiarlo por uno con una torrija… “Torrijas con Crema de Cardamomo” 6,50€. Es un plato que ya habíamos saboreado en un evento al que nos invitaron y en el que un servidor se comió dos de ellos en una sentada… así que no digo más, canela en rama.

La bebida de la cena fueron un par de cañas mientras comimos y un cóctel para mi acompañante mientras disfrutábamos de la música y el ambiente.

thumb_IMG_3080_1024Cóctel «La Contraseña» @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

El cóctel preparado por esa super estrella que tienen, “La Contraseña”. Un cóctel con varios ingredientes secretos que muy poca gente conoce… para ser exactos con una mano los puedes contar. Muy rico y elegante.

thumb_IMG_3097_1024El Reservado @ La Contraseña, C/ Ponzano nº6, Madrid.

Llegados a la hora de marchar nos dieron un tour por todo el restaurante mostrándonos todos los ambientes y el secreto mejor guardado de todos… El Escondido. Un privado donde poder celebrar cualquier evento y disfrutar de la discreción por parte de todo el equipo. Si queréis saber lo que se esconde detrás de esta puerta… reservarlo, por un mínimo de 40€ por persona si vais a carta o simplemente eligiendo uno de sus dos menús que Victor estará más que orgulloso de preparar para vuestro grupo.

(Una experiencia para repetir una y otra vez por unos 35€ por cabeza al completo)

www.restaurantelacontrasena.com

Os dejamos también las fotos del evento al que fuimos invitados para que veáis las maravillas que nos entregaron y también para daros una pequeña visión para todos aquellos que queráis celebrar una fiesta en la contraseña.

Cenas Gastronómicas

 

 

Cocido Montañés sin fin, en el Restaurante La Solana…

La gastronomía de nuestro país, aparte de ser muy amplia, también es exagerada. Depende de donde vayas, te ponen un platito microscópico, o una olla delante de ti, con la amenaza de no levantarte hasta que no te lo termines todo. En este caso, nos sentamos delante de un perol, con la simple amenaza de que se tenía que ver la parte baja metálica del mismo. Estamos locos?

Nuestra visita ha sido en el restaurante La Solana, en Bárcena Mayor, al lado de Santander. Un restaurante en un pueblo de encanto, con su río, casitas de piedra reformadas y calles sin asfaltar. El restaurante se sitúa justamente en el centro del pueblo. Una edificación muy de la zona, pero al entrar le falta ese mismo encanto que se ve por las calles. Un lugar donde recordamos esas largas esperas cuando éramos pequeños e íbamos con nuestros padres de domingo al restaurante de moda para las familias.

IMG_2238Restaurante La Solana @ Bárcena Mayor, Cantabria.

Después de 45 minutos esperando, y una sidra típica de la zona de Cantabria en nuestros cuerpos, nos acomodaron en la parte alta del restaurante, donde más familias con niños nos esperaban. La verdad que el cambio de escena fue agradable, ya que era un poco más rustico que la parte de abajo. Como tuvimos tiempo de darle un vistazo a la carta antes de llegar a nuestra mesa, ya sabíamos lo que cada uno de nosotros íbamos a pedir, así que al acercarse la camarera le soltamos toda las necesidades de golpe.

IMG_2230Sidra típica de Cantabria @ Restaurante La Solana, Bárcena Mayor, Cantabria.

Lo primero fue una botella de Rioja crianza, con el que nos acercaron un aperitivo, ya que nos vieron hambrientos por el rato pasado en la barra del bar.
La comida empezó con un cocido montañés típico de la zona. Una mezcla de judías, berza, chorizo, morcilla de la que se usa en la fabada, morcilla de arroz, costillas adobadas y tocino, mucho tocino. Cuando tienes mucha hambre y te traen semejante manjar, te crees que vas a poder con todo, pero no, ni con mis mejores intenciones logré alcanzar la meta que me había marcado.

IMG_2244Cocido Montañés @ Restaurante La Solana, Bárcena Mayor, Cantabria.

Aun así, después de comerme tres platos, y mis acompañantes hacer también un buen intento, vimos como la camarera se llevaba otra vez hacia la cocina nuestras sobras, para dar paso a los segundos, sí los segundos.

IMG_2245Cocido Montañés @ Restaurante La Solana, Bárcena Mayor, Cantabria.

En mi caso, me pedí unas chuletas de jabalí, acompañadas por unas patatas fritas caseras. Desgraciadamente, después de haberme comido semejante entrante, las chuletas de jabalí, aunque eran pequeñas, parecían esos trozos de carne que los «Picapiedra» comían en sus desayunos. Dos de las chuletas estaban cocinadas perfectamente a ese punto donde la carne se queda tierna, y puedes apreciar el color rojizo en su interior. Con un sabor no muy fuerte. Las otras dos, sobre cocinadas y secas.

IMG_2250Chuletas de Jabalí, Solomillo de Vaca Tudanca y Venado estofado @ Restaurante La Solana, Bárcena Mayor, Cantabria.

Mis acompañantes pidieron solomillo de Vaca Tudanca, con salsas aparte de Queso Picón o Foie, que la verdad estaba riquísimo, aunque las salsas estaban aguadas. Y estofado de Venado en salsa de tomate, muy tierno y rico.
Lo de los postres ya fue por pedir, ya que los segundos nadie se los terminó. Será verdad eso que dicen de que siempre se deja un espacio para los postres? Pues no, en nuestros estómagos no había espacio ni para un grano de arroz. Aun así, nos trajeron una cuajada con miel, un pastel de chocolate y una quesada. Postres de grandes dimensiones también, pero sin nada especial en ellos.

IMG_2252Quesada @ Restaurante La Solana, Bárcena Mayor, Cantabria.

La verdad, que como ya he dicho, la experiencia era un vago recuerdo de los restaurantes familiares de antes. Pero un sitio donde si te has levantado temprano para ir a por setas, caracoles o simplemente para llegar al pueblo andando, vale la pena visitar. Ya que después de los platos consumidos, tendrás energía suficiente para perderte por sus bosques.

Comimos de menú, tres de ellos a €20, y el otro a €12. Todos los platos del menú están en la carta. Calidad precio buena, raciones exageradas.