Mucho más que “Soletes”, Cervecería Gran Sol…

Cervecería Gran Sol.

Después de mostrarle a mi pareja varios lares hosteleros de Madrid y parte de España, se empeñó que debía conocer alguno que a ella le gusta mucho y estaba segura que me iba a encantar. Pasado el tiempo seguía insistiendo y me mostraba reacio a la oferta, no por no querer, si no por tener demasiados lugares en mi lista a visitar. Hasta que llegó el día que sí o sí se cerró en banda hasta que fuimos a uno de estos grandes misterios de los que tanto hablaba.
El lugar en concreto es la Cervecería Gran Sol, situado en la Calle Ríos Rosas de Madrid, en el número 10.

IMG_2478Cervecería Gran Sol @ C/ Ríos Rosas nº10, Madrid.

Una cervecería de las de toda la vida con un camarero que realmente hace que disfrutes la experiencia, amable, atento y servicial.
Como la visita era por parte de mi pareja dejé que decidiera lo que íbamos a tomar.

IMG_2457Chatitos de Rioja Crianza @ Cervecería Gran Sol, C/ Ríos Rosas nº10, Madrid.

Empezamos con dos chatitos de Rioja Crianza ( 2.00 € / ud. ) para abrir boca y el pintxo que los acompañaba.
Para comer la primera opción fue uno de sus platos estrella, simple, sabroso y con el punto correcto de mayonesa, “Ensaladilla Rusa” ( 4.10 € ½ ración ).

IMG_2458Ensaladilla Rusa @ Cervecería Gran Sol, C/ Ríos Rosas nº10, Madrid.

La segunda opción fue recomendación directa del camarero, unas “Croquetas Caseras de Jamón” (7.10 €) que eran monumentales. Crujientes por fuera y con una bechamel perfecta con trocitos minúsculos de jamón, muy, pero que muy buena recomendación.

IMG_2462Croquetas de Jamón @ Cervecería Gran Sol, C/ Ríos Rosas nº10, Madrid.

Y lo terminamos con un “Solete Gran Sol” ( 2.95 € ud. ). Una pulga untada con aguacate y coronada con boquerones en vinagre que te harán disfrutar hasta el último bocado.

IMG_2464Solete Gran Sol @ Cervecería Gran Sol, C/ Ríos Rosas nº10, Madrid.

La verdad que la experiencia fue muy satisfactoria, es uno de esos sitios a los que vuelves sí o sí cuando estás por la zona.

Muy recomendable.

( 23.25 € la visita )

Solera en Malasaña…

Bodega de la Ardosa

Varios son los bares donde tomarse un vermut en el centro de Madrid, al igual que las rutas que han aparecido en los últimos años para tomar este elixir. En el corazón de Malasaña, en la calle Colón nº13, nos encontramos la “Bodega de la Ardosa” que desde 1892 nos está sirviendo licores, cervezas y vermuts a todos los que nos cruzamos con ella.
La fachada referente de dicho local, ya nos da a entender que cuando crucemos sus puertas nos trasladaremos a épocas anteriores donde seguramente los caballos esperaban fuera a que sus jinetes salieran tambaleándose y sin poder subir en ellos.

IMG_0213Bodega de la Ardosa @ C/ Colón nº13, Malasaña, Madrid.

Su interior oscuro y con una solera de las auténticas que nos gusta, está repleto de retratos, dibujos y propaganda más que vintage. Aunque han añadido algunos barriles y mesas de metal, se puede apreciar todavía la barra y estanterías con botellas antiguas, y un suelo precioso que habrán pisado cientos de miles de bebedores.

IMG_0219Interior de la Bodega de la Ardosa @ C/ Colón nº13, Malasaña, Madrid.

Como no, nos tomamos un vermut y una anchoa para acompañarlo y por recomendación de mi acompañante un pincho de tortilla.

IMG_0225Vermut, anchoa y tortilla @ Bodega de la Ardosa C/ Colón nº13, Malasaña, Madrid.

El vermut de grifo servido en vasito estilo caña, pero de los estrechos de culo, muy bien servido y con un toque de gas directo del barril parecido al de aguja.

IMG_0221Vermut @ Bodega de la Ardosa C/ Colón nº13, Malasaña, Madrid.

La anchoa salada y con demasiadas espinas. Hemos encontrado a faltar el aceite de oliva extra para acompañarla.
La tortilla, estupenda jugosa y tierna, servida templada con un poco de pan que también estaba fenomenal.

Un lugar de los auténticos para visitar en la zona de Malasaña.

( 9.10€ aprox / 2 personas )

www.laardosa.com

El mejor aperitivo de la Prospe…

Casa Emilio

Todos tenemos nuestro bar de barrio querido e intocable. En cada uno de ellos se sirven las mejores cañas, vermuts y tapas. Pero realmente nos hemos detenido a mirar si realmente és el mejor? Simplemente la amistad con el camarero o dueño es suficiente para afirmar ciertas alegaciones? O realmente és el mejor? El mío sí.
En el barrio de la Prosperidad se encuentra Casa Emilio. Una taberna que desde 1947 está sirviendo cañas, vermuts y unas anchoas sobadas a mano que a muchas de Santoña les gustaría estar igual de buenas.

IMG_2539Casa Emilio, C/ López de Hoyos nº98, Madrid.

Un establecimiento que ha sufrido muy pocas reformas y que de ésta manera ha respetado el espíritu de la taberna típica madrileña. Un lugar donde los carteles, fotos y pinturas te harán retroceder a la época dorada de esas tabernas. Los grifos con los que te sirven las cañas y el vermut, son de rosca y no de palanca como los que encuentras ahora en cualquier cervecería o taberna.
La cerveza la sirven a la perfección, con suavidad y con una espuma espesa que demuestra los años de experiencia y dedicación.
El vermut, al igual que la cerveza, se sirve desde uno de esos grifos, que solo ellos saben utilizar de manera correcta.

IMG_2540Vermut en Casa Emilio, C/ López de Hoyos nº98, Madrid.

Y las anchoas, que un cartel de los años 80 te advierte que es el jamón del atlántico sobado a mano y con aceite virgen extra de oliva, te dejan sin palabras. Grandes, carnosas, con el punto de sal correcto servidas encima de un trozo de pan.

IMG_2537Anchoa sobada a mano, Casa Emilio, C/ López de Hoyos nº98, Madrid.

No acostumbro a comentar tantas cosas buenas de un lugar, y la verdad que ha costado trabajo. En un principio no quería ni entrar en esta catedral del aperitivo, pero ahora nadie me puede prohibir el tomarme un vermut o cerveza casi todos los domingos del año en él. Y sobre todo, esa anchoa.

( 4 vermuts y una anchoa, €10 aprox. )

No te salgas de las anchoas en Santoña…

Cuando alguien te dice que ha estado en Santoña, una cosa te viene a la mente, anchoas. Pues sí, eso es lo que todos buscamos cuando vamos a Santoña. Pero no hay nada más?

IMG_2294                                            Paseo de Santoña @ Santoña, Cantabria.

Nuestra visita empieza en el Paseo de Santoña, donde con un tiempo medio de tormenta y a 8 grados, nos cruzamos con un caballero en bañador que acaba de salir del mar quejándose de que le duele un poco la garganta.
Nos dirigimos recomendados por un compañero, a la Taberna Casa Alberto en C/ Santander nº8, donde nos comenta que se comen las mejores anchoas de Santoña, un lugar como nos gusta, solera mires donde mires. Esas estanterías repletas de botellas que hace años nadie toca.

IMG_2279Taberna Casa Alberto @ C/ Santander nº8, Santoña, Cantabria.

Con banderines de equipos de fútbol pinchados con chinchetas. Y con el camarero, que se supone que es Alberto, que debe haber pasado media vida detrás de esa barra.

IMG_2282                         Taberna Casa Alberto @ C/ Santander nº8, Santoña, Cantabria.

Nos pedimos un vino tinto crianza, un queso curado de los que te secan la lengua con sólo apoyarlos en ella y unas anchoas de la zona, qué maravilla de sabores y combinación. El vino, con una acidez, estructura y taninos suaves, tal y como debe de ser.

IMG_2273Taberna Casa Alberto @ C/ Santander nº8, Santoña, Cantabria.

El queso, inmejorable para acompañar a ese vino. Un queso de vaca curado distinto y único. Y como no, las anchoas. Unas anchoas, que aunque venían en lata, como estaban. Sobadas a mano, tiernas, con carne, su punto de sal, sin espinas y con el aceite adecuado para que no pierdan sus propiedades ni su sabor.

IMG_2278                         Taberna Casa Alberto @ C/ Santander nº8, Santoña, Cantabria.

La verdad que la visita a Casa Alberto fue lo mejor de Santoña, ya que nuestra segunda visita a otro establecimiento, no nos sorprendió ni enamoró para volver. El vino fue correcto, pero la comida no se salía de la comodidad de una selección que puedas encontrar en cualquier restaurante común de España. Sorprendido por esta situación, me di una vuelta por las calles cercanas, y la verdad que todos los restaurantes que encontré, eran iguales. Sin arriesgar, ni mostrar un interés para que los que no conocíamos la zona, quisiéramos volver para probar otros platos que se nos pasaran en ese momento.
Eso sí, nos vamos con muy buen sabor de boca gracias a nuestra primera elección, y si alguna vez volviéramos, la Taberna Casa Alberto sería nuestra primera y última parada.

( 4 personas €15 aprox )